Cuando decides tener un perro como mascota debes estar consciente de que tendrás nuevas responsabilidades con él a lo largo de toda su vida. Por esta razón, es importante que desde un inicio tengas presente qué debes hacer para cuidar su salud y bienestar para que puedan compartir muchos años juntos.

Alimentación
Tu perro requiere de nutrientes y diversas vitaminas desde que es un cachorro. Debes elegir bien sus croquetas o el tipo de alimentación que vas a darle para asegurarte que está recibiendo todo lo necesario para su desarrollo. Toma en cuenta que, como cualquier ser vivo, tiene distintas etapas de vida por lo que su alimentación debe adaptarse a ese aspecto.
El agua es igual de importante, así que mantén su bebedero con abundante agua fresca y limpia.


Higiene
¡Que no te dé miedo bañar a tu perro! Es necesario hacerlo  una a dos veces al mes con productos especiales para mascotas que puedes encontrar en la veterinaria o tiendas especializadas.

En estos baños no debes olvidar limpiar sus dientes porque también, como nosotros, deben tener una buena higiene dental. Si lo haces desde que es un cachorro se acostumbrará y te costará menos trabajo hacerlo conforme va creciendo.


Actividad física y socialización
¿Te imaginas que tú no pudieras salir a divertirte? Pues eso también es importante para tu perro. Paséalo de dos a tres veces al día y permítele conocer su entorno; no te desesperes y comprende que oler y tomarse su tiempo es parte de su naturaleza.

No olvides hacer que tu perro se ejercite: Corre con él, sube a la bicicleta y llévalo con su correa al lado tuyo o aviéntale la pelota. Al hacerlo no solo podrás ejercitarte con él sino que podrán generar un vínculo entre ustedes.

Socializar con otros perros es importante para que el tuyo no desarrolle problemas de agresividad. De igual forma, debes hacer que conozca a otros humanos para que no tenga miedo y se comporte adecuadamente en público.


Cuidado de su salud
Cuando tu perrito es un cachorro no puede salir si no está vacunado porque puede enfermarse. Una vez hecho esto debes saber que los refuerzos de las vacunas se colocan cada cierto tiempo, así que tenlo presente para no olvidar sus citas.

Si tu perro no se encuentra enfermo no significa que no debas llevarlo a consulta. Programa una visita de control para asegurarte de que tiene una buena salud, esto le permitirá a su veterinario llevar una buena historio medica de tu perro y encontrar anomalías en su bienestar.

Tener un veterinario de confianza te ayudará a resolver muchas dudas como qué tipo de alimentación es más recomendable, con qué productos es mejor bañarlo, qué tipo de premios o juguetes te ayudarán a mantener sus dientes sanos, entre muchas otras cosas.